Wednesday, October 29, 2008

Esta amiga...

Desafiando al viento, agarrandose de esos hilos que parecen tan fragiles para no caerse esta ella ahi, desde hace varios meses ya no se si casi un anio o mas porque hay cosas que nunca se cuentan.
La primera vez que la vi ella era joven, no una ninia me imagino pero muy joven. Estaba buscando casa o mejor dicho un lugar donde montarla. Mi primera reaccion fue decirle al empleado de limpieza que se ocupe de ella y que la saque. No es digno de un lugar asi recibir a los pacientes con semejante "adorno" en la puerta, justo en la puerta de la entrada principal.
A la vieja tradicion de los que limpian el no limpio. Quizas esperando que le vuelva a decir, quizas desafiandome a su manera que es el quien da la ultima palabra y quien decide lo que hacer.
No me conmovi demasiado, a decir verdad lo hubiera podido haber hecho yo, simplemente cojer una escoba y de un golpe o dos hacerla desaparecer de mi vista, asi como nada. Para mi ese hubiera sido un hecho sin importancia algo de lo que me hubiera olvidado a solo unos minutos de haberlo echo pero para ella no, para ella hubiera sido crucial, un cambio fatal del destino, hubiera poder haber sido lastimada gravemente o quizas fallecer.
La deje estar. Los dias me informaban que ella se ponia cada vez mas adulta. No era ella mas aquella rubia de patas largas sino ahora era mas negrita, mas gordita tambien (sin ofender).
Ahora llego el invierno y en el pasillo sopla un viento implacable que viene de la salida general del edificio, algo de lluvia entra tambien acompaniante de los zapatos de la gente que entra o en los paraguas que chorrean salvajemente, algunas gotas (las mas finas) se cuelan arrogantes para morir sobre las baldosas.
Todos los dias la veo pero es al entrar en que le presto atencion. Quizas porque mis sentidos estan mas alerta, porque estoy mas sensible a las cosas bellas, como a la niebla que me envuelve en el camino.
Ella me mira, estoy seguro, con esos ojos chiquititos (no se cuanto son) nos saludamos a nuestra manera secreta, le felicito por su cria nueva que ella si me ignora (como casi todas las jovenes) y de algiuna manera somos felices, viviendo juntos hasta que de alguna manera unos de los dos deje de pasar por el marco de esta puerta o mi arania o yo.